Digamos que tenemos una abuela y su historia, una nieta, una autoficción y un montón de preguntas. AMORTZIA mezcla el teatro documental con el lenguaje de internet y los cuerpos, como producto de la sociedad que los atraviesa, entre generaciones. — Amona, tú que lo sabes todo: ¿me cuentas eso que vivisteis en el 39 pero en x2, o mejor, en un reel de entre 30-45 segundos?
AMORTZIA es una investigación familiar que implica a toda una generación de hijas de la guerra, es un proceso creativo que parte desde la figura de mi abuela Ana María Leiba Nagore y los textos que ella ha escrito con 84 años. A través de sus palabras, de entrevistas y de los documentos que guarda, se genera una propuesta de investigación escénica en relación a los cuerpos y a nuestra forma de existir y relacionarnos con el momento histórico, social y cultural que nos atraviesa ¿cuáles fueron sus guerras y cuáles son las nuestras?.
El proyecto se sitúa en un cruce entre memoria histórica, autoficción y lenguaje escénico contemporáneo, proponiendo una investigación artística que cuestiona no solo qué se cuenta, sino cómo y desde dónde se construyen los relatos. ¿Cuánto contamos, cuánto performamos nuestra intimidad, cuánto callamos y por qué callamos lo que no contamos? ¿Existo si no lo cuento? ¿Usamos la fantasía para sobrevivir? ¿Cuánta honestidad tiene la fantasía? ¿necesitamos fantasía para ser honestos? ¿Qué hay detrás de la figura de las abuelas?
Otra gran parte de la propuesta recaerá en la hibridación: el lenguaje de internet estará sobre un escenario y el lenguaje de la escena en internet. Vamos a colectivizar el proceso del teatro y de la investigación escénica y construir un proyecto vivo con espectadores, también, virtuales. Pero al final, y sobre todo, AMORTZIA cuenta una historia sobre una abuela y una nieta.
Un proyecto de LA MAJIKA de Edurne Pena y Pablo Valencia