#ENCUENTROS TEMÁTICOS
Distintos proyectos vienen demostrando que la revitalización de “lo rural” no es un sueño nostálgico, sino una apuesta de futuro que combina innovación, cultura y compromiso social. Construir comunidades resilientes significa habitar el territorio con sentido, sostener la memoria de quienes lo levantaron y abrir ventanas a nuevas formas de vida más colaborativas, sostenibles y enraizadas. En este cruce entre tradición y emergencia surgen experiencias que muestran cómo es posible equilibrar la innovación con los saberes locales, cómo el arte puede fortalecer identidades colectivas y cómo el arraigo se convierte en motor de desarrollo.
Gracias al impulso del Programa Innova, promovido por Fundación Caja Navarra y Fundación “la Caixa”, estas experiencias se hacen posibles. El programa actúa como catalizador, apoyando iniciativas que, desde lo social, lo cultural y lo rural, buscan transformar los territorios desde dentro, acompañando a sus comunidades para que no solo resistan, sino que se proyecten hacia el futuro.
En el ámbito social, el proyecto Rural Domus ha impulsado un modelo de atención domiciliaria en zonas rurales, garantizando que las personas mayores puedan permanecer en sus hogares con cuidados de calidad centrados en la persona. No se trata solo de responder a una necesidad urgente, sino también de profesionalizar el sector de los cuidados mediante la creación de una Escuela de Cuidados Domiciliarios y la inserción laboral de sus estudiantes. En este proyecto, la innovación aplicada y la justicia social se dan la mano, construyendo una red de apoyo que fortalece tanto a las personas como a las comunidades.
La cultura también se convierte en herramienta de cohesión gracias al Festival LiterCrearte (Abriendo Ventanas), que recorre Navarra uniendo literatura y teatro en un proceso creativo y participativo. Aquí el público no es solo espectador, sino protagonista, interactuando con las obras y generando nuevas formas de diálogo comunitario. En su tercera edición, el festival amplió su mirada hacia la infancia con LiterCrearte Txiki, consolidando así un ecosistema cultural que refuerza la identidad local y abre horizontes colectivos en clave rural.
Por su parte, el proyecto Re-bizi se ha enfrentado a uno de los grandes retos del medio rural: la vivienda. Desde el territorio de Andia, en Tierra Estella, ha implementado metodologías innovadoras y participativas para explorar alternativas a la compra-venta tradicional, integrando mediación, asesoramiento jurídico y procesos colectivos que buscan soluciones acordes a las necesidades reales de la comunidad. Más que un proyecto de vivienda, Re-bizi ha supuesto un ejercicio de imaginación compartida para garantizar el derecho a habitar el territorio y mantenerlo vivo.
Estos tres proyectos, distintos en su enfoque pero unidos por una misma visión, son la prueba de que lo rural es un espacio de innovación y de futuro. La clave está en generar comunidades resilientes que, apoyadas en la fuerza de lo colectivo, sean capaces de reinventar sus modelos de convivencia, fortalecer sus redes de apoyo y consolidar nuevas formas de sostenibilidad. En este horizonte, lo rural deja de ser una periferia para convertirse en un laboratorio vivo de soluciones que inspiran también a lo urbano. Es ahí donde radica la esperanza: en territorios que, entre memoria y futuro, muestran que otra manera de habitar es posible.
Iñigo Oses Maestro, Dinamizador Territorial del Programa Innova