#HISTORIAS INNOVA
Hablamos con Sandra Fernández, de Altsasu. Ella es la ama de Ion Blas, un joven que lleva desde los 5 años acudiendo a las diferentes intervenciones con animales que Biak Bat ofrece en su Centro. Actualmente viven en Vitoria-Gasteiz pero esto no es impedimento para que todos los viernes acudan puntualmente a Alsasua para que Ion pueda participar en su terapia con animales; “Como faltemos un viernes a Ion no le hace ninguna gracia”.
Para las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), como Ion, la comunicación y la gestión emocional pueden resultar un reto diario. Ahí es donde entran los terapeutas más peludos del proyecto. Los animales no juzgan, no exigen dobles sentidos en el lenguaje y ofrecen un afecto incondicional. Esta metodología, de equipo mixto (humano y animal), es la gran particularidad de “Cuatro patas, mil sonrisas”, el proyecto que desde el Programa Innova se ha apoyado permitiendo que personas usuarias, como Ion, cuenten con un espacio seguro de motivación y alegría en donde poder trabajar sus capacidades comunicativas a través del juego, el cuidado y la interacción con diferentes animales. Sandra me menciona a Lua, una labradora canela que es una de las perras del equipo animal de Biak Bat con la que Ion comparte las tardes de viernes. Pero es que no solo cuenta con su amiga canina, sino que tortugas, gatos, burros o ponis son algunos de los animales con los que comparten tardes en un entorno de naturaleza y huerta.
Gracias al esfuerzo de Biak Bat y al impulso de nuestro ecosistema Innova, historias como la de Ion nos demuestran que la innovación social no siempre es tecnológica; a veces, nace de la empatía más pura entre el ser humano y la naturaleza.
Iñigo Oses Maestro, Mediador del ámbito rural del Programa Innova
Para saber más:
https://programa-innova.es/proyectos/rural/cuatro-patas-mil-sonrisas/


